Jueves, 16 Marzo 2017 03:31

Polanqueño recorrió 12.487 km en seis países, en 37 días, en una camioneta Renault Trafic

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“Estuvimos ante la tumba del “Che” Guevara y lejos de lo que pensábamos nosotros, de estar e un lugar emblemático, con gente hospitalaria y que utilizaran ese hecho como motivo turístico, nos encontramos con gente inhospita, que nos trataron muy mal y que prácticamente poco mas como que odian que haya pasado ese hecho en ese lugar” dijo a www.sangregorioportal.com Sergio Rodríguez López, el polanqueño que en una camioneta Renault Trafic  junto a su esposa Mary, recorrieron 12.487 kilómetros transitando Uruguay, Argentina, Brasil, Paraguay, Bolivia y Perú en 37 días.

 

“Realmente fue un viaje encantador, inolvidable, grato aunque seguramente otra persona un poco mas cuerda que nosotros, no lo haría porque decidimos internarnos en la selva boliviana cuando nos aconsejaron que no lo hiciéramos. Sin embargo igual lo hicimos, convivimos con indígenas, conocimos mucha gente, que nos trataron espectacular, como otras que prácticamente nos echaron de sus pueblos, estuvimos cerca de boas, vimos muy de cerca cocodrilos en un pantano, perdimos dos cámaras de fotos y hasta se nos quedó la camioneta trancada en una bajada, muy cerca de caer a un precipicio”.

Esto es solo parte de la larga historia de anécdotas que salieron el 3 de febrero y hace tan solo pocas horas que están de regreso a nuestro país. Obviamente como buen polanqueño al regreso y al ingresar a Uruguay lo hicieron por Artigas, llegaron a San Gregorio y despues recién a Montevideo.

Uno de los objetivos principales de Sergio y Sra, en este viaje, era conocer donde lo habían matado al “Che” Guevara, por aquello de lo emblemático de un hecho mundial. Sin embargo cuenta que “nos trataron muy mal, en Valle Grande, que fue donde lo exhibieron al Che después de asesinarlo. Queríamos ir al lugar donde lo habían matado, que quedaba a unos 60 kilómetros, pero era selva y no había caminos, pues el gobierno de Evo no apoya esos pueblos que están en contra del gobierno y los ha dejado un poco de lado”.

“Pero la verdad nos encontramos con gente inhóspita, que no quieren saber nada del “Che”, tratan su historia con desprecio y además todo lo que se ha hecho ahí ha sido por gente de otro país, no por los bolivianos precisamente. Pero además no lo utilizan como un tema turístico, es raro pero es así”.

Sergio cuenta que la idea era recorrer, conocer y por eso entraron en cuanto pueblito, en cuanta ciudad cruzaban.

“Queríamos saber no solo las costumbres sino la historia de cada lugar. Por eso nos metíamos en todos lados, intentábamos quedarnos en hoteles, para descansar bien por mas que nuestra camioneta esta equipada con cocina, baño, camas todo muy elemental y muy casero pero bueno, a veces te salva el trance”.

Fueron muchas horas de viaje, de conocer historias, de experimentar costumbres diferentes “y para nosotros totalmente imposibles como consumir coca, ver en el carnaval autóctono como los bolivianos orinan por ejemplo donde estaban parados, los negocios de todo tipo en Paraguay, los costos triplicados en Bolivia, los dólares que se utiliza en todo el trayecto hasta llegar a Machu Pichu, entre otras cosas raras, diferentes”.

Las cataratas del Iguazú, los indígenas, el Lago Titicaca, Machu Pichu, fueron algunos de los lugares turísticos que visitaron. “Si, en cada lugar quedan historias para contar pero nada que nos hiciera peligrar nuestra vida, ni siquiera en medio de los indígenas.

Pero además cometimos una locura porque nos dijeron que no nos metiéramos en la selva y nosotros igual lo hicimos, la curiosidad pudo más, aunque confieso que nos perdimos una cantidad de veces en todos los países, por falta de señalización. Eso nos lleva a decir y comprobar que Uruguay de todos los que visitamos es el mejor señalizado. Realmente un ejemplo”.

Sergio reconoce que “muchas veces decíamos bueno, hoy es otro desafío y arrancábamos según nuestro camino trazado aunque podía variar. Pero nos encontramos con situaciones complicadas muy pocas veces, quizás las mas difíciles fueron estar cerca de una boa que no vi, aunque mi señora si y se puso a gritar como loca, un cocodrilo por el que pasamos muy cerca pero el peligro de esos animales increíblemente eran los indígenas, porque se los comen.

Y quizás el susto mas grande, fue cuando íbamos en una cordillera en Bolivia la camioneta quedó empinada y se me trancó, muy cerca de un abismo pero además con el peligro de que se fuera para adelante, en medio de la nada. Los años de mecánico me solucionaron el problema como otras veces que se nos quedó la camioneta…”

Obviamente que hay mucho mas de esta charla y daría para seguir preguntándole por tantas y tantas cosas a este polanqueño que guardará este viaje dentro de su anecdotario interior.

 

Escribe: Francisco Connio

 

 

 

 

 

Visto 3431 veces Modificado por última vez en Lunes, 03 Abril 2017 03:42

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