Jueves, 25 Octubre 2018 04:46

Rodrigo Coytinho: El polanqueño que conquista las calles montevideanas como bailarín comparsero

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Rodrigo Coytinho es un polanqueño que como tantos despertó su pasión por el baile en su San Gregorio natal pero la desarrolló como decimos habitualmente “donde juegan los grandes”, porque empezó a transitar delante de los tambores transformándose en un bailarín de elite con desfiles y llamadas encima, pero con una condición que es intransferible, no olvida sus raíces en la Sandombé polanqueña, la comparsa del pueblo.

Hace pocos días desfiló en las Pruebas de Admisión para las llamadas de febrero con la Rodó y clasificó. sangregorioportal.com habló con este artista de sus comienzos, de su presente y de esa pasión candombera que nació a las orillas del Río Negro y que se desarrolló en la capital del país.

Rodrigo nos cuenta que obviamente en su niñez no palpitaba el ruido de los tambores o al menos si los veía aunque no llegaba a inquietarlo.

“Es cierto, no  sentía la pasión que tengo hoy, los veía en su inicio pero no me llegaba. Un día mi primo Javier, me insiste para llevarme a aprender a tocar el tambor, el "chico" y ahí me gustó, le fui tomando ganas y seguí en la comparsa. O sea que mis inicios en la compasa fue como tamborilero. Tenía 16 años y fui uno de los tamborileros durante tres años, hermosos donde disfrute mucho. Un día se me dio por bailar, ahí también y creo que me apasionó el baile”.

 

Debut como “partener” en Sandombe

Rodrigo se acuerda del debut como “partener” en la Sandombé. “Unos nervios bárbaros, fue en Tacuarembó en un desfile en el año 2015. Y ahí ese día en Tacuarembó, era primera vez y además no tenía conocimientos de nada. Sólo me gustaba la música del Candombe y me dejaba llevar.

Me animé a desfilar en Tacuarembó por eso. Sabía que ahí no me conocía nadie y no iba a sentir vergüenza, porque mi mayor temor era tener que bailar en una comparsa como bailarín, por temor al que dirían si me veían en San Gregorio. Miedo a que no fueran a pensar que por bailar tenía que ser homosexual, porque acá en Montevideo eso ya está superado y nadie te juzga por ser o no ser Pero en el interior es como menos común ver bailarines hombres, entonces si veían alguno ya pensaban mal”.

Por cierto en esta sociedad uruguaya el bailarín estaba estigmatizado, si sos bailarín sos homosexual. “Mirá, como te decía en el interior mucho mas, para muchos esta estigmatizado que el bailarín es homosexual y me consta que hay muchísimos que si lo son. Pero creo y estoy convencido que no pasa por una cuestión de rótulos el poder bailar al frente de la comparsa. Si sos o no sos eso no cambia para el público, ni para mí”.

Pero venirte para Montevideo de alguna manera te abrió el camino a poder lucirte de otro modo y a competir con otros “grossos” en el baile.

“La danza me atrapó al ver que escuchaba los tambores y el renegar de los pianos me impulsaba a moverme y bailar. Al venirme para acá empecé a seguir de cerca a las comparsas, esperaba la oportunidad hasta que llegó y el primer año que salí en llamadas fue con la Figari, donde salía mi prima como bailarina, (ese año yo no baile, fui portando el estandarte que tenía el rostro pintado de José Pedro Figari)”.

 

Bailarín en Montevideo

Pero el quería bailar y no hubo manera de hacerlo desistir. “Por supuesto que no. Era lo que quería. Después de ese año que salí como portaestandarte seguí cerca de todo, hasta que me anime a salir bailando y sentí que era diferente, que no temía soltarme. Empecé a informarme y ver videos sí, de esos grandes como lo fue el gran Pirulo (Albín) y alguno más que fueron fenómenos en tiempos pasados. Y que casualmente lucharon contra quienes lo criticaban al bailar y ser homosexual”.

Por distintas acciones la sociedad ha ido cambiando. Y Rodrigo así lo siente. “Hoy por hoy acá en Montevideo y en el interior ya no pasa eso, yo bailo porque me siento libre cuando lo hago, me expreso como me sale y me dejo llevar por la danza porque me sale desde el alma. Ni que hablar que el señor Bernardo Maciel, fue uno de los primeros referentes que me dio una gran mano en la danza, a como pararme delante de una cuerda y valorar, saber cual era mi papel al lado de una vedette. A él le tengo mucho aprecio y le estoy muy agradecido por eso”.

Consultado Rodrigo si el ser bailarín de una comparsa de Montevideo, salir en las llamadas y comenzar a ser conocido lo lleva a “competir” con sus pares, dice con la humildad que lo caracteriza “hoy bailo y no compito con nadie sino que conmigo mismo. Pero lo hago para mejorar en la danza y seguír aprendiendo. Y si tuviera que elegir un espejo como espejo y referente hoy por hoy es Bernardo. Admiro mucho su danza, como enseña, como trasmite y la humilde persona que es”.

 

Siempre regresa a su raíces, San Gregorio

Y el hecho de regresar a San Gregorio con su gente, con los amigos y además poder transmitir eso que aprendió, seguramente es un plus. “Totalmente, el hecho de regresar al pueblo, con otra cabeza, con otras ideas y con muchas ganas de salir con mi gente, de disfrutar con ellos, y aportar mi granito de arena, siempre es motivo de satisfacción. Ese tiene un plus muy grande si, de muchos sentimientos especiales y siento que le debo un favor a esa gente (mi comparsa) donde hice mis primeros pasos y donde me impulse a seguir en este camino”.

Reconoce que todo eso de alguna manera “es una meta que tengo, devolver ese favor de querer hoy que Sandombé, después de dos años vuelva a salir y brillar en su pueblo en sus calles, para todos los que lo sienten como yo al candombe. Hay mucha gente candombera en San Gregorio y por ellos quiero que esto siga adelante y salga”.

Consultado si subir al Teatro de Verano con alguna comparsa es una materia pendiente, dice  que “me encantaría y está en mis objetivos. Por eso trato de cada día seguir perfeccionando mi danza y seguir aprendiendo, adquiriendo experiencias, para cuando llegue el momento, porque se que en algún momento llegará. Me encantaría estar arriba de un escenario de carnaval, sería algo maravilloso por mas que se pero demanda mucho tiempo, horas de ensayo y mucha dedicación, pero vamos por más” precisó el bailarín polanqueño.

 

Escribe: Francisco Connio

Foto: del facebook Alexander Checosky

Visto 1050 veces Modificado por última vez en Jueves, 06 Diciembre 2018 03:51

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